TRAS LA AGUJA: Elsa Schiaparelli, binomio de arte y moda.

Elsa Schiaparelli con turbante, una de sus señas de estilo.

Elsa Schiaparelli con turbante, una de sus señas de estilo.

Hablar de Elsa Schiaparelli es hablar no sólo de unos de los referentes de la moda en la primera década del siglo XX, sino también en cuanto a la unión de moda y arte, y más específicamente, el Surrealismo.

Elsa, nacida en Roma en 1890 dentro de una familia acomodada, ya despuntaba maneras dentro de las costumbres conservadoras de su familia. Fue a la Universidad de Roma a estudiar Filosofía, y durante sus estudios allí, publicó un libro de poemas sensuales que escandalizó a sus parientes. Más tarde fue enviada a un convento, en donde comenzó una huelga de hambre a modo de protesta, y a los 22 años, aceptó un trabajo como niñera en Londres. De camino a Inglaterra, fue invitada a un baile en París, pero al no tener un vestido de fiesta, decidió comprarse una tela azul oscuro, enrollársela alrededor y sujetarlo con un broche.

En Londres, se dedicó principalmente a visitar museos y atender a lecturas, donde conoció a su marido, el Conde William de Wendt. En 1921 se trasladó a Nueva York, y allí entabló amistad con Gaby Picabia, ex-mujer del Dadaísta Francis Picabia y dueña de una tienda de moda francesa en N.Y. Durante su trabajo allí, conoció otros artistas como Marcel Duchamp y Man Ray.

Lili Alvarez, mostrando a Winbledon las ventajas de la fanda pantalón.

Lili de Álvarez, mostrando a Wimbledon las ventajas de la falda pantalón.

Una vez establecida en París, emigrando junto a Gaby y Man Ray, comenzó su propio negocio motivada por el mismísimo Paul Poiret. En 1927 realizó su primera colección de prendas de punto llamada “pour le Sport”. Sus diseños, realizados con la técnica trompe l’oleil (técnica usada para crear ilusiones ópticas), alcanzó una repercusión que incluso hoy día se siguen imitando hasta la saciedad. Esta colección tuvo tal éxito, (apareció en Vogue), que al año siguiente, hizo otra incluyendo aún más prendas: bañadores, prendas de ski, vestidos de lino y la más innovadora; la falda pantalón. La deportista Lili de Álvarez llevó su diseño en Wimbledon en 1931, revolucionando al mundo del tenis. Ese mismo año, comenzó a hacer vestidos de noche y abrió su primera tienda en 21 Place Vendôme, a la que llamó Schiap Shop.

Cómo podéis ver, Elsa nunca fue una mujer discreta, consciente de su personalidad (como también lo fue su rival y “enemiga” contemporánea Coco Chanel) lo aplicó en todos sus ámbitos, desde el diseño de ropa, hasta los sombreros y la joyería, combinando su amor por el arte y el diseño con la costura.

Durante la década de los años 30, Schiaparelli realizó varias colaboraciones con diferentes artistas y amigos, inmersos en las corrientes Dadaístas y Surrealistas, como Jean Coucteau y Dalí. Junto a Coucteau, diseñó una colección de prendas en los que se integraban los rostros creando ilusiones ópticas, como este abrigo bordado con rosas mediante la técnica del Lesage.

Vestido realizado por Coucteau y Schiaparelli durante los años 30.

Vestido realizado por Coucteau y Schiaparelli durante los años 30.

De sus trabajos con Dalí (al que prácticamente podríamos dedicar un artículo entero) surgieron sus diseños más destacados, entre ellos:

Vestido Langosta:

Creado en 1937, consiste en un sencillo vestido de seda con una gran langosta impresa en la falda (dibujo pertenenciente a Dalí) y una cinturilla en color carmesí. Todo surge a raíz de las obras realizadas por Dalí en 1934 en las que comenzó a incorporar este crustáceo, como su teléfono langosta. Este vestido fue llevado por la conocidísima Wallis Simpson, en una serie de fotos realizadas por Cecil Beaton, antes de que contrajera matrimonio con Eduardo VIII.

Wallis Simpson, haciendo de modelo con el vestido langosta

Wallis Simpson, haciendo de modelo con el vestido langosta

Tear Dress, por Dalí y Schiaparelli.

Tear Dress, por Dalí y Schiaparelli.

Vestido Lágrimas:

Este diseño es parte de la colección “Circus” presentada en 1938, y en él vuelve a utilizar la técnica del trompe l’oeil, intentando crear la ilusión de la piel de un animal puesta del revés con varios cortes distribuidos a lo largo del vestido y el velo.

Skeleton dress, perteneciente a la colección "Circus".

Skeleton dress, perteneciente a la colección “Circus”.

Vestido esqueleto:

Perteneciente también a la colección Circus,  este vestido de crepe simula el esqueleto mediante la técnica de acolchado de trapunto. Este modelo ha sido imitado por varios artistas, como Mai-Thu Perret (para la Vienal de Venecia), y Jean Paul Gaultier

Sombrero Zapato:

Inspirado por una foto hecha por Gala con unas zapatillas en la cabeza, en 1937 Dalí dibujó para Elsa algunas propuestas de este famoso accesorio. El sombrero, con forma de zapato de tacón, fue llevado por la mismísima Elsa, Gala, y la editora de la edición francesa de Harpeer’s Bazaar, Daisy Fellowees, entre otras.

Gala llevando el sombrero zapato

Gala llevando el sombrero zapato

Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Schiaparelli emigró a Nueva York hasta su final. A su vuelta a París, se encontró con que la moda había cambiado, y los nuevos diseños de Dior con el “New Look” y Chanel, más austeros que los suyos, tenían mayor acogida. En 1954 decidió retirarse, y cerrar su marca. La potente imaginación de esta diseñadora ha hecho que sus diseños estén presentes en la historia de la moda, influenciando a multitud de diseñadores contemporáneos, con estilos muy diferentes. Un ejemplo de ello son:  Viktor&Rolf, Alexander McQueen Jean Paul Gaultier, Jeremy Scott, John Galliano, Vivienne Westwood y la más característica de todas, Miuccia Prada.

En 2012, el MET de Nueva York inauguró la exposición Schiaparelli and Prada: Impossible Conversations  donde se exploraron las similitudes entre estas dos diseñadoras, con una muestra de las diferentes colecciones que han realizado a lo largo de su carrera. Este año, el universo de Elsa volverá a la vida, con nuevas colecciones y la misma tienda en la 21 Place Vendôme. El diseñador a cargo aún se desconoce, pero el rostro de la marca será la actriz y ex-modelo francesa Farida Khelfa.

2 pensamientos en “TRAS LA AGUJA: Elsa Schiaparelli, binomio de arte y moda.

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