Detrás de las Arañas de Marte: David Bowie y la Moda

Hay ciertas cosas que pasan a veces en el mundo, sin que te las esperes, y son de estas cosas que te alegran la vida y simplemente te dan un subidón. Para mí, y para mucha gente, mi momento así del año fue saber que David Bowie iba a sacar un single. No daba crédito, pero a la vez, no cabía en mi gozo, porque estáis leyendo a una fan incondicional.

Uno de los trajes diseñados por Kansai Yamamoto.

¿Por qué hablar de David Bowie en una revista de Moda, Arte e Historia?

Pues porque él tiene un poco de las tres, sobretodo de las dos primeras, y porque siempre es una buena ocasión para hablar de él aunque parece que este año, aún más, con su single recién sacado y una exposición el museo Victoria and Albert de Londres que hace una retrospectiva de la relación de este polifacético cantante Británico con diferentes artistas y diseñadores llamada “David Bowie is…”

David Bowie nació en Brixton un 8 de Enero de 1947, y vivió toda su infancia en un barrio de gente tirando de pobre a paupérrima. Dicho así, su historia es el típico cliché de un chico que viene de una familia más que pudiente que acaba por convertirse en un músico de fama internacional (y forrado hasta las cejas, que en su momento fue el músico británico mejor pagado).

El hombre que vendió el mundo…

Pero además de convertirse en un ídolo de masas y de que sus discos se vendiesen como churros, David Bowie hizo muchísimo más. Se convirtió en una influencia de la Moda masculina sin precedentes, con su estética basada en la androginia, y sus múltiples influencias que parecía coger de todas partes. Creando un culto alrededor de su persona, o de la imagen que decidió crear, casi nunca visto. Uno de los iconos más importantes del Glam Rock, David Bowie bebía de todo lo que podía encontrar. De los libros y la literatura que su hermano  Terry le deja leer cuando es pequeño, y antes que este perdiese por completo la cordura, acabando completamente ido de la realidad en un hospital. Cada disco suyo, cada canción, parecía una persona distinta.

Antes de que llegara Ziggy, la purpurina y su pelo rojo, David Bowie pasó por muchas etapas. Para empezar, en sus primeras andaduras por el mundo de la música no tenía nombre artístico y era simplemente David Jones, con una estética muy correctita y con mucha influencia del Mod. El David Bowie de mediados de los 60 va con pelito cortito y su raya al lado, sus trajes ajustados perfectamente planchados y sus grupos de música que tienen mucho de blues y de bandas americanas.

El camino de Bowie hacia Ziggy, comienza con Space Oddity y con The man who sold the world. ¿Quién no recuerda a ese Bowie? Con su pelo largo y aire afeminado que nos mira tumbado desde un diván forrado en terciopelo. Es el año 1970, Londres es un hervidero de diferentes estilos que están creándose y convulsionándose entre ellos, y el Glam es simplemente la explosión más colorida y brillante de todas ellos.

Para el año en el que David Bowie se sumerge en la creación de Ziggy Stardust, y en su proyecto sobre la novela de George Orwell 1984, el Glam ya es un movimiento que está más que afianzado. Marc Bolan y T-Rex, Roxy Music, Gary Glitter, Alice Cooper, Sweet… Son nombres que suenan junto a los de David Bowie en ese verano de 1972 que es considerado como el verano del Glam.

Portada de Aladdin Sane

 El Glam es como el hermano irreverente y travestido del Rock, para la mayoría de los músicos de Glam, tocar es algo divertido, y rebelde. Toman la androginia y su propia sexualidad como algo con el que jugar. Sus performances, sus estéticas, su manera de actuar con otros músicos. Todo forma parte de un juego y de una máscara que pueden usar para esconderse y quizá de todos ellos, el que mejor lo hacía, era David Bowie. Ziggy Stardust (y sus Spiders from Mars) no fue ni el primer ni el último personaje que inventó ni que se subió a un escenario. El músico Inglés decía de si mismo: “Offstage I’m a robot. Onstage I achieve emotion. It’s probably why I prefer dressing up as Ziggy to being David.” Una dedicación a este alter ego que podría ser discutida y que en adelante también le llevó a afirmar que: “(Ziggy) wouldn’t leave me alone for years. That was when it all started to go sour … My whole personality was affected. It became very dangerous. I really did have doubts about my sanity.”

Cuando lees afirmaciones como esas, te da la sensación que Ziggy Stardust debió ser un personaje que tuvo una larga trayectoria, aunque lejos de la realidad. Podríamos decir que David dio paso a Ziggy en el año 1972 y que decidió abandonarlo  a finales del año 1973. Las últimas giras de Ziggy Stardust, se mezclan con el tour de Aladdin Sane (otro de sus personajes, el Mago sano, con una traducción muy por encima.) Pero ese año y pico de total intensidad con dos discos por medio y giras termina con el lanzamiento de la película Ziggy and the Spiders of Mars. El, ahora DVD, y tour termina con la canción Rock and Roll suicide, un más que conveniente final a la imagen de Ziggy. El suicidio del Rock and Roll.

I saw my baby, crying hard as babe could cry~ What could I do~~

La muerte de Ziggy Stardust no supone, ni de lejos, la muerte de David Bowie. Como si quisiera hacer un éxodo, Bowie después de haberse desprendido de la piel de Ziggy, llega a Estados Unidos en el año 1974. Allí es donde da a luz Diamond Dogs, un disco mitad musical que tiene como concepto una ciudad apocalíptica y por fin dar forma a su idea de poner música a 1984. El disco en sí fue un éxito, pero durante el tour David Bowie fue adicto a la cocaína y la imagen que nos queda de él es de una persona casi enferma, delgada y paranoica.

Los siguientes años de Bowie quizá no sean tan espectaculares a nivel estético como pudieron ser los primeros años de su carrera, pero siguen siendo de igual esplendor. Otro alter ego de Bowie nace en el año 1976 con su disco Station to Station, llamado esta vez The Thin White Duke. Este personaje era simplemente una extensión del personaje que éste interpretó en El hombre que venía de las Estrellas, vamos, un extraterrestre. De ahí su carrera de hecho solo parece crecer y crecer. No sólo musicalmente donde ha seguido sacando discos solo o colaborando con grupos, sino también como actor en muchas y diversas películas como Feliz Navidad Mr. Lawrence y el mayor recuerdo de cualquier niño nacido entre finales de los 70 y los 80 que es la película En el Laberinto.

Una más que típica imagen de Bowie.

Nos queda entonces hablar de la Moda y de cómo Bowie ha sido influencia de la misma. Podríamos empezar a hablar de cómo el look de Ziggy Stardust en general ha sido copiado hasta la saciedad, todos recordamos aquella portada de la Vogue con Kate Moss y el famoso rayo de la portada de Aladdin Sane en su cara. Además de las influencias obvias, están las colaboraciones y lo que hacen a Bowie un artista tan integral. Para su gira de Aladdin Sane, sus trajes fueron diseñados por el Japonés Kansai Yamamoto, además de esos monos de lentejuelas, lamé y lycra que fueron diseñados por Freddie Burrette para la imagen de Ziggy Stardust. Su parche en el ojo que comenzó a llevar en la gira estadounidense de Diamond Dogs ha sido otro icono que Bowie ha hecho de si mismo. Como el rojo de su pelo y su mirada característica de ese ojo gris y ese ojo azul, esa mirada dispar que se ha convertido en una de sus mayores marcas.

Bowie en los Grammys del año 1975

Bowie fue un innovador y un icono. Se atrevía con todo y por tanto acabó influyendo a todo, y a todos. Cada una de sus imágenes y sus distintos looks, fuera y dentro de los personajes que se inventó, han sido grandes influencias para la Moda de este siglo. Ese Bowie enfundado en un increíble esmoquin en el año 1975 para los premios Grammy. El mismo Bowie que se atrevía con los pantalones altísimos de talle y de pata enormísima que, por cierto, hasta antes de ayer eran tendencia pura. Fue el primero en llevar trajes de chaqueta de colores, desde los vibrantes rojos y amarillos hasta una desaturación en pasteles y colores más claros como los que llevaba para sus promociones de Let’s Dance.

Pantalones imposiblemente ajustados, botas altas con cordones y chaquetas que parecen haber sido hechas con la tapicería de los sofás de tu abuela. Los gorros ladeados y esas gafas a lo Olsen que te ocupan tres cuartas partes de la cara. Las gabardinas largas aunque no sea un día de lluvia. Los estampados geométricos y psicodélicos. El cuero, las purpurinas y las lentejuelas.

El mismo Bowie ha afirmado que nunca ha tenido que ver mucho con la Moda, y que en realidad nunca ha tenido mucho interés en ella, que simplemente ha querido que su música ‘look how it sounds.’ Curioso cuando echas la vista atrás y te das cuenta de lo mucho que ha hecho Bowie por la Moda, por el Diseño, por la individualidad y la innovación.

Como no, os dejo con su último single, The Stars (Are out tonight), esperando que este artículo os haya gustado y sobretodo esperando que haya todavía mucho, pero que mucho, Bowie sobre del que hablar.

Un pensamiento en “Detrás de las Arañas de Marte: David Bowie y la Moda

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