THEY GOT THE LOOK: La Emperatriz Sissi

Sissi Emperatriz, que en realidad se llamaba Isabel de Baviera, es mundialmente conocida por varias cosas. Una, por casarse con su primo Francisco José I, lo que la erigió a los 17 años como Emperatriz de Austria, otra por morir asesinada por un corte en su pecho a manos de un anarquista italiano. Un hecho que en un principio, todos achacaron a una bajada de tensión, de lo pequeña que fue la puñalada que la hicieron y también, por convertirse en un icono de Moda dentro de la aristocracia Europea de finales del siglo XIX.

Además, su persona ha sido retratada, aunque no con mucho rigor histórico, por varias películas en los años 50 que ensalzaron su fama popular, con la bellísima Romy Schneider en el papel de Sissi, y hoy en día es un reclamo turístico de Austria.

Su padre, el Duque Maximiliano de Baviera, era un hombre excéntrico y extraño, al que Sissi estaba muy unida. Su padre le llegó a decir a su hija que sino hubiesen nacido siendo de sangre real, habrían formado un circo. Esto ayuda un poco a entender que tipo de infancia tuvo Sissi y en qué tipo de adulta se convirtió.

Fue una mujer con un carácter muy rebelde, que nunca llegó a adaptarse a la seriedad de la corte de Viena. Era, por ejemplo, una gran bebedora de cerveza, algo que le fue prohibida en el momento en el que pisó Viena. Era, además, extremadamente culta, siendo la música clásica y la literatura, dos de sus grandes pasiones. Hablaba cuatro idiomas, entre ellos el griego para poder leer sus libros favoritos. Y fue, en definitiva, una mujer adelantada a su tiempo.

A pesar que Francisco José se enamorase a primera vista al ver a Sissi, su relación con su marido nunca fue una relación perfecta, además de tener grandes problemas y diferencias con la madre del mismo. De hecho, después de que naciera su hijo Rodolfo, su relación se enfrió bastante, y pasados los años, llegó un punto en el cual ambos se gritaban en los pasillos y estancias de palacio.
Sissi era una mujer de mundo, adoraba pasear y viajar y nunca le gustaba permanecer más que un par de semanas en un mismo sitio, sin embargo, a Francisco José, lo que le apasionaba además de sus funciones como Emperador, era estudiar metafísica.


Si nos ponemos a analizar esto en perspectiva, Sissi venía de una familia poco convencional, donde su libertad para hacer cualquier cosa era casi total, desde beber alcohol hasta gastarse grandes sumas de dinero en vestidos y complementos, o incluso hacer grandes viajes. Pero llega a la corte de Viena y esa libertad queda completamente sesgada, estando muy oprimida y lo que hizo que probablemente la única cosa que le quedó como algo suyo, personal, y sobre todo, algo sobre lo que tenía total poder, era su vestimenta y su apariencia.

Su belleza es una de las razones de su fama aún hoy en día y lo cierto es, que la Emperatriz cuidaba su figura de una manera casi enfermiza. Llegando en general a estar obsesionada con su apariencia, su físico y su vestimenta. Aunque no estaba bien visto que una mujer sudara, Sissi practicaba ejercicio a diario, haciéndose instalar incluso un gimnasio en palacio y andaba la friolera de ocho horas al día, sino más. Hubo grandes polémicas alrededor de su dieta, ya que se decía que la Emperatriz solo comía verduras, pescado hervido y fruta. Medía más o menos 1,70 metros y se prometió no pesar jamás por encima de los 48 kilos, haciendo cosas del estilo como hacer ayunos después de dar a luz, o pasarse los últimos años de su vida bebiendo solo sorbetes. Esto le provocaba, obviamente, unas anemias terribles, que intentaba paliar haciendo zumos sanguinolentos de piezas de carne roja que luego se bebía. Se dice, asimismo, que dormía con ropas empapadas en vinagre, porque creía que eso la mantendría delgada. Además, de su controvertida postura sobre su peso, es más que conocido el hecho que su pelo le llegaba hasta los tobillos, y que se pasaba varias horas al día cuidándolo, limpiándolo y manteniéndolo con mascarillas, además de cepillándolo, de mano de su adorada peluquera Franziska Feifalik a la que además le hacía quitar todas sus canas de su pelo, una a una. Un dato curioso sobre Sissi, es que aunque estaba obsesionada con su aspecto, jamás usaba maquillaje aunque se sometía a tratamientos estéticos que podían ser comparados con Spas a un nivel actual, como los baños que se daba en aceite de oliva y sus envolturas corporales en heno.

Sentía verdadero pánico por envejecer y de hecho no permitió que se le hicieran retratos después de haber cumplido los 35 años, esto se puede reflejar en una de sus escritos: “Ah, the horror of growing old, to feel the hand of Time laid upon one’s body, to watch the skin wrinkling, to awake and fear the morning light, and to know that one is no longer desirable! Life without beauty would be worthless to me.”
empress-sissi-dressing-table

A pesar de todo esto, es un hecho incuestionable que Sissi tenía un gusto impecable en cuanto a la vestimenta, que hizo que fuera una gran inspiración, y un gran icono de Moda, ya aun estando viva. Tenía predilección por las joyas y los diamantes, aparte de ser muy conocida su pasión por las compras compulsivas. Seguía bastante la Moda de la época, aunque se convirtiese en un icono, y podemos ver una evolución en su vestimenta desde la crinolina victoriana hasta su casi completa desaparición a finales del siglo XIX. Diseñadores como Worth, también la veían como musas y es que el estilo del inglés, con esa elegancia sublime pero elaborada, con vestidos milimetrados detalles y con finas fornituras, encajaba perfectamente con el estilo de la Emperatriz, a la cual le hizo algunos vestidos. De hecho a Worth le debemos uno de los vestidos más icónicos de Sissi, el Diamond Star Dress, que es una completa obra maestra de capas y fornituras.

Llevó siempre un estilo impecable, resaltando su ya estrecha figura estando literalmente embutida en corpiños que casi le cortaban la respiración, y con vestidos siempre muy sobrecargados pero elegantes. Es un estilo que jamás abandonó, a pesar de un hecho que cambió por completo la vida de la Emperatriz. El suicidio de su hijo Rodolfo, cuando este tenía 30 años, por desavenencias con su padre, lo que llevó a la Emperatriz a llevar un luto riguroso durante 9 años, hasta su muerte. Eso sí, un luto riguroso, pero dentro de su estilo personal, nunca abandonando la opulencia y su propensión a sus vestidos predilectos.

557196_153851454757762_411923396_n

A pesar de ser un icono de moda y de ser considerada la mujer más bella de su tiempo. Sissi estaba tremendamente obsesionada con su figura, y fue en general una mujer melancólica, atrapada en un matrimonio infeliz y en una corte que la asfixiaba, razón por la cual la llevó a cuidar de manera extrema la única cosa que tenía completamente bajo su control, su aspecto.

fuente fotográfica: gogmsite.net
wikipedia.org
ilustración: María P.

2 pensamientos en “THEY GOT THE LOOK: La Emperatriz Sissi

  1. Pingback: THEY GOT THE LOOK: Reina Isabel II de España | triángulo magazine

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s