La ficción del concepto de “Orientalismo”

La idealización de paraderos desconocidos, convirtiéndolos muchas veces en paraísos terrenales parece algo bastante característico dentro de aquello que podemos llamar la cultural, o la civilización occidental. Mezcla de desconocimiento, incomprensión y admiración llevó a aventureros y a aquellos que se lo pudiesen permitir a cualquier rincón del mundo, conociendo aquello que era exótico, diferente y especial.

Lamentablemente, muchos de esos viajes, sobre todo a partir del siglo XIX estaban sostenidos sobre una dominación imperial por parte de los países europeos a aquellos denominados las colonias, los cuales se convirtieron en países satélite fuente de materias primas y de muchas veces mano de obra barata, prácticamente gratuita y esclava.

Tras esto, y a partir de los años 60, se empieza a producir todo un movimiento de denuncia y crítica al colonialismo de las potencias europeas de los países de África y Asia que entre otras, y una serie de críticas muy potentes alrededor de la promesa de traer a esos países el progreso y el avance occidental cuando en realidad lo que hubo fue un verdadero expolio cultural. El poscolonialismo, decolonialismo o todo tipo de movimientos tras la descolonización en muchas ciencias sociales, llevó a una crítica absolutamente furibunda de los abusos, la explotación y la no legitimidad de Europa sobre sus colonias.

Ya lo dice unos de los grandes críticos de estos movimientos postcoloniales, Aime Césaire: “Europa es indefendible.”

Al calor de todas estas reflexiones y de los estudios alrededor del colonialismo, hoy vamos a tratar un tema, inspirado en viajes y en esa idealización de paraíso terrenal del que hablábamos al comiendo, y es el concepto de Orientalismo. Pero no tomado como lo entendemos, o creemos entenderlo. Vamos a retomar las ideas que desarrolla el crítico literario Edward Said en su libro homónimo escrito en el año 1978.

La idea que lanza Said al publicar este libro tiene una contundencia similar a la de Aime Césaire en su discurso sobre el colonialismo. La principal idea del texto de Said es como este término tantas veces usado como ‘oriental’ o ‘orientalismo’ es una ficción creada por occidente (término que sería conveniente deconstruir a su vez) para hablar de una serie de estereotipos, prejuicios y valores culturales asociados a Oriente.

Así el concepto de orientalismo refiere a un área geográfica, el Oriente en contraposición con lo que es Occidente, todo ello tomado desde un punto de vista del continente europeo. Lo que tenemos entonces con el orientalismo, son una serie de amalgama de características culturales, plagadas de estereotipos dañinos y de prejuicios insostenibles, que se han ido retroalimentando, enseñando y repitiendo a lo largo de los años, por medio de expresiones artísticas o literarias, llegando al punto de crear esta ficción hasta llegar al punto en el que lo expresa el propio Said: “Creer que oriente fue creado-o, como digo yo, “orientalizado”-“

Durante todo su libro de Orientalismo, y siguiendo las directrices del pensador francés Michel Foucault sobre la importancia del discurso y la relación entre poder y conocimiento, Edward Said hace un estudio histórico y comparativo de “estudios orientalistas”, es decir estudios llevados por europeos o por occidentales sobre oriente y sobre estudios universitarios donde no sólo llega a la conclusión que Oriente y sus estereotipos han sido creados por Europa, sino que además han sido creados en un ejercicio de oposición. Todo aquello que Europa, que Occidente no es, se ve encorporizado en Oriente, en realidades que son ficcionadas.

Este sería un resumen muy superficial de lo que Said hablaría en su libro. Es muy importante destacar como estamos hablando de la creación de unos estereotipos y unas características culturales creadas desde fuera, sobre una realidad que rara vez se correspondía con aquellos cuadros u obras literarias que fueron escritas por “europeos” sobre países o realidades “orientales.”

Así, es curioso pensar en toda la imaginería construida alrededor de la idea del orientalismo en el sentido que lo entiende Said: “(…) Conjunto de cuestiones a la experiencia de británicos, franceses y americanos han tenido en el mundo árabe y en el mundo islámico, los cuales durante casi un milenio han representado Oriente.”

Así, se reduce occidente a los grandes imperios coloniales y potencias mundiales, y el conocimiento sobre ‘Oriente’ se ve esencializado a lo que una serie de personas (la gran mayoría hombres, cosa que nunca está de más puntualizar) han experimentado en sus viajes por una serie de países concretos de lo que llamarían ‘Oriente’, de lo cual al final se saca un concepto aglomerador que desterritorializa unos países e invisibiliza otros.

Esto, además, provoca, esto provoca un gran paradoja, se admira y se recurre a Oriente, a ese orientalismo como inspiración artística, muy común en el Arte de finales del siglo XIX y principios del siglo XX pero a su vez se trata o se piensa a Oriente como algo inferior a Occidente, como algo que existe completamente antagónico a los valores occidentales. Ejemplificado además en realidades que no son, valga la redundancia, reales, como la fijación de los cuadros sobre baños turcos, o harenes cuando hubo una época en las que eran prácticamente inexistentes en muchos de los “países orientales”.

Es muy común seguir escuchando las expresiones “inspiración oriental” o “muy oriental” como partes interiorizadas en nuestro vocabulario, que nos llevan a pensar en las mil y una noches y en sensuales historias del oriente medio y próximo o incluso a pensar en lejanos imperios como el Chino o el Japonés que tan lejos pillan dentro de la educación etnocentrista que hemos recibido.

Pero está bien saber cómo dentro de la crítica colonial, ha habido intentos de desnaturalizar deconstruir y problematizar un concepto como el de “orientalismo” que ha servido, y en cierta manera sigue sirviendo, para alimentar y perdurar prejuicios, imágenes y estereotipos sobre una “cultural oriental” o un “Oriente” que quizá no se correspondan a eso que pensamos que es.

fuente fotográfica: rimeallaf.com
wikipedia.org
pinterest.com

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